Diseñar según la intención del cliente
La investigación y los datos de servicio ayudan a entender qué intenta lograr una persona. La personalización debe reducir esfuerzo o aumentar relevancia, no multiplicar mensajes.
Definir límites a la automatización
Decidir qué interacciones pueden automatizarse y cuándo debe intervenir una persona. Transparencia, consentimiento y acceso sencillo a apoyo humano forman parte de la experiencia.
Aprender de cada interacción
Seguir resolución, satisfacción y fallos sin descuidar la protección de datos personales. Esas señales permiten mejorar los recorridos conforme cambian las expectativas.
