Priorizar lo esencial
Clasificar los insumos según criticidad, posibilidad de sustitución y plazo de recuperación. Así se centra el esfuerzo en las vulnerabilidades que podrían interrumpir a clientes u operaciones esenciales.
Comparar alternativas de resiliencia
Proveedores alternativos, rediseño de productos, inventario estratégico y capacidad regional resuelven problemas distintos. Valorar coste y plazo junto con la duración y gravedad de posibles interrupciones.
Probar la red en la práctica
Los escenarios aclaran quién decide, qué información hace falta y cómo responder bajo presión. Las conclusiones deben actualizar las decisiones de compra y continuidad.
