Resolver una necesidad asistencial concreta
Empezar por una necesidad de pacientes o profesionales, como acceso, coordinación o rapidez diagnóstica. El caso de uso debe mejorar una parte relevante del recorrido, no añadir otra herramienta aislada.
Diseñar para la adopción y la seguridad
Los flujos clínicos, la privacidad, la evidencia y la interoperabilidad condicionan un uso responsable. Involucrar pronto a los equipos asistenciales y aclarar cuándo debe intervenir una persona.
Medir resultados relevantes
Seguir acceso, calidad, experiencia e impacto operativo con referencias adecuadas. Revisar la evidencia con el tiempo para que la inversión responda al valor demostrado, no solo a la novedad.
